sábado, 7 de febrero de 2009

el comienzo


Y vino ella con su juicio severo e inmutable, lo repartía como una sentencia, segura de que a todos nos interesaba. Pensaba que tras sus palabras devendríamos algo diferente, algo con sentido.

Sorprendentemente, sin embargo, yo la encontré fascinante y a mi sí me interesó. Vi en ella una tenacidad que sólo había notado en Clara, pero sin crueldad. No sentía en ella el deseo de destruir verdaderamente, a pesar de sus palabras acusadoras.

¿La amaba en ese momento? Lo dudo, pero definitivamente Clara se hizo un poco menos importante desde ese día.

1 comentarios:

A las 16 de febrero de 2009 a las 12:39 , Anonymous Anónimo ha dicho...

algo de vil siempre tenemos... pero siempre tenemos algo noble.

me gusta este, declara lo ambiguo de la imagen que muchas veces recreamos de las personas y de como esta va mutando a medida que las conoces.

 

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